Los tratamientos de salud alternativos pueden ofrecer enfoques diferentes a la atención médica, pero también conllevan riesgos significativos que los pacientes deben evaluar cuidadosamente. Es esencial considerar la credibilidad del proveedor, la eficacia del tratamiento y su regulación, así como las posibles interacciones con tratamientos convencionales. Tomar decisiones informadas sobre estos tratamientos puede ayudar a mitigar riesgos y asegurar una atención más segura y efectiva.